Protección Solar

El Sol es fundamental para la vida en nuestro planeta, sin embargo, la energía que da vida también puede dañar nuestra piel. La energía solar contiene muchos tipos de radiación como lo son luz ultravioleta A, la Luz ultravioleta B, la luz visible y la luz infrarroja.
Cada una de estas puede causar diferentes tipos de daño en su piel y debe de minimizarse su impacto con el uso de bloqueadores solares.

La luz UVB se asocia a quemaduras en la piel, a cáncer de piel y a manchas. La mayoría de bloqueadores protegen contra esta en diferente medida según el Factor de Protección Solar (FPS) que tengan.

 

La Luz UVA se asocia a quemaduras solares, pero sobre todo a manchas, envejecimiento prematuro, arrugas y cáncer de piel. Los bloqueadores que nos protegen contra ella deben de decirlo dentro de sus propiedades pues no todos lo hacen bien.

La Luz visible se asocia a manchas en la piel y envejecimiento prematuro y solo algunos bloqueadores pueden filtrarla. Aquellos con color o con ingredientes especiales lo hacen. Las fuentes de luz artificial como ordenadores o lámparas también emiten esta luz.
La Luz Infrarroja se asocia con manchas en la piel y solo los bloqueadores que específicamente lo mencionen sirven para filtrarla. Las fuentes que generan mucho calor también emiten radiación infraroja.

 

ELECCIÓN DE UN BLOQUEADOR SOLAR

 

Los fototipos más claros ocupan FPS más altos usualmente 50 y los más oscuros menores (entre 20 y 50). Ver anexo de Fototipos.

Las exposiciones prolongadas por más de 1 hora, con sudor o agua de por medio requerirán formulaciones a prueba de agua para durar más tiempo mientras que las exposiciones cotidianas sin estos factores involucrados pueden usar productos más ligeros y estéticos.

Las pieles con tendencia a la sequedad se van a beneficiar de fórmulas de filtro solar en crema pues hidratan mejor mientras que las pieles grasosas les va mejores fórmulas en gel, cremas fluidas sin grasa y lociones.

Las pieles sensibles como la de los niños pequeños o las pieles alérgicas requieren de preparaciones con menos químicos, sin fragancias y con preservantes hipoalergénicos para disminuir el riesgo de irritación.

FOTOTIPOS DE LA PIEL

 

La sensibilidad de su piel a los rayos solares depende en gran medida de la cantidad y de la calidad de la melanina que posea. Una clasificación útil para conocer qué tan sensible puedo ser a la radiación solar es la de los fototipos de piel. Esta clasificación fija valores en función del tono de su piel, el color del cabello, de los ojos y de la capacidad para lograr broncearse al asolearse.

 

Es fundamental establecer un valor para cada tipo de piel ya que, en función de este podremos elegir mejor el protector solar ideal. Sin embargo, no es aconsejable llegar al límite de exposición solar, pues esto es solo una guía y no toma en cuenta el daño que la luz solar puede hacer a largo plazo por el daño acumulativo sobre la piel.

 

 

Siempre se recomienda la visita a un dermatólogo que pueda evaluar mejor nuestra piel y así tener la información correcta

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